19 Años del Premio “Príncipe de Asturias” para los Gendarmes argentinos en Bosnia

El día 27 de noviembre de 1998, la Unidad Especial de Policía de la ONU compuesta por Gendarmes argentinos, recibía el Premio “Príncipe de Asturias” de manos del Rey Juan Carlos y quien lo recibió fue el Comandante Daniel Igartúa.  Hoy, a 19 años de ese histórico hecho, recordamos los aspectos previos de aquella histórica misión y destacamos la tarea de esos pioneros Gendarmes que posicionaron el prestigio de la Fuerza en todo el mundo.

Cómo se conformó la Misión

Esta histórica Misión estuvo compuesta por 67 Gendarmes que se sumaron a un Batallón italiano para efectuar tareas de control y de vigilancia de los Derechos Humanos. Fue la primera vez desde que la Argentina fuera designada socio extra-NATO de los Estados Unidos, que nuestro país participaba en una misión militar en Europa como parte de la alianza.

El contingente de 67 gendarmes argentinos se sumó a un batallón italiano para realizar tareas de control de la policía local, en Bosnia-Herzegovina y para vigilar el respeto por los Derechos Humanos de las personas desplazadas por el conflicto étnico.

El contingente argentino estaba a órdenes del Comandante Daniel Igartúa, quien fue designado segundo jefe de un Batallón de 400 hombres compuesto por italianos y argentinos. Previamente, el Comandante Igartúa fue enviado a Bélgica para definir el tipo de misión que le sería encargada a los argentinos. A fines de junio, los Gendarmes argentinos partieron con destino a Italia, donde durante cuatro semanas recibieron capacitación específica junto al contingente italiano y posteriormente viajaron hacia los Balcanes.

Cabe recordar que Italia integraba la nueva operación internacional que la NATO ya estaba desplegando en Bosnia-Herzegovina. Para sumarse a esa Misión,  los argentinos se prepararon en el Centro de Capacitación para Misiones al Exterior (Cencamex), en Mercedes, provincia de Buenos Aires,  durante un duro e intensivo curso de 5 meses de duración. Los efectivos seleccionados eran en su gran mayoría veteranos de las Misiones de Paz de las Naciones Unidas y su entrenamiento fue adaptado al rol de miembros de una operación de la NATO.

El entrenamiento recibido

Durante su entrenamiento, recibieron intensa instrucción en la remoción de minas, de negociación de prisioneros y de recepción de denuncias de la población que diariamente realizaban los efectivos en el terreno. Uno de los instructores era el Segundo Comandante César Sosa, un antiguo y experimentado Casco Azul de la zona de los Balcanes. Anteriormente había estado en Sarajevo como parte de un contingente de la ONU en 1994.  También había realizado un Curso de Instructor en Derechos Humanos en Italia y colaboró en la preparación de la nueva policía de Bosnia, creada después de la guerra. El Segundo Comandante César Sosa fue uno de los primeros instructores del Centro de Entrenamiento de la Gendarmería desde sus inicios y junto a un grupo de destacados Suboficiales como los Sargentos Primeros Alfredo Paraná, Luis Albornoz, Roberto Barreto, Ramón Machado y otros tantos, transmitieron sus experiencias personales a quienes viajaron en esa misión.

Por su parte, el Jefe del Centro de Capacitación para Misiones al Exterior, era el comandante Aníbal Michellod. En aquella oportunidad, opinó que “la preparación de los Gendarmes les permitía actuar con mayor profesionalismo e imparcialidad”, destacando además que su misión era colaborar con el ACNUR y la oficina regional del Centro de Información de las Naciones Unidas (CINU). “Una de las tareas principales de los gendarmes será la elaboración de informes sobre la situación de la población”, explicó Michellod a la prensa. “Esos papers son elevados a las instancias superiores de la NATO y se utilizan para hacer un diagnóstico del conflicto.

Entre las principales características de los Gendarmes, se destacaba lo siguiente:

  • Los Gendarmes actúan como policía civil en esas operaciones. Entre otras cosas, deben controlar a la policía local; observar el intercambio de refugiados, de las personas desplazadas y de los prisioneros de guerra, y registrar e informar los incidentes ocurridos.
  • Políglotas: Los gendarmes que resultan seleccionados para viajar al exterior deben dominar el idioma Inglés en forma oral y escrita y de ser posible, el idioma local.
  • Sueldo: El salario por la participación en misiones en el exterior era de 90 dólares diarios, con un régimen de seis días de descanso por cada treinta trabajados.
  • Fondos: La NATO se haría cargo en la misión en Bosnia del pago del alojamiento y transporte para los gendarmes. El Tesoro nacional Argentino pagaba los salarios de los efectivos y todos los elementos utilizados durante el tiempo que dura la participación.
  • Experiencias: La Gendarmería había tenido una amplia intervención internacional en otras misiones como la ex Yugoslavia, en Angola y en Haití.
  • Funciones: Los gendarmes actuarían como policía civil en esas operaciones. Entre otras cosas, debían controlar a la policía local; observar el intercambio de refugiados, de las personas desplazadas y de los prisioneros de guerra, y registrar e informar los incidentes ocurridos.

FUENTES: Diario “La Nación” y “Memorias de un Casco Azul”

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