Alejandro Urs Voght, el “Gendarme de las Víboras”

Desde hace algún tiempo, distintos grupos en las redes sociales de las que participan integrantes de la Gendarmería Nacional Argentina, informaban de la difícil situación de salud que se encontraba el Comandante Principal (R) Alejandro Urs Vogt. El día 28 de mayo de 2018, una importante radio de la Patagonia mencionó su caso, agregando que “estaba en una situación de abandono y que era atendido solidariamente por una familia misionera”. Al mismo tiempo, un diario misionero comentaba su triste experiencia al haber sido estafado por un pastor evangélico.

A partir de esa información, tomamos contacto con distintos organismos relacionados a los Gendarmes, en especial con sus entidades mutuales. Las noticias que circulaban por las redes sociales eran antiguas y posiblemente, exageradas. Actualmente, el Comandante Principal Alejandro Urs Voght  percibe en mano mensualmente sus haberes, que se los lleva el Delegado en Oberá de la Ayuda Mutua de Gendarmería a su casa. Sus compañeros de Promoción también lo han ayudado varias veces y el Centro de Oficiales Retirados (COR) de Misiones se interesó por él. El Círculo de Oficiales también intervino y en varias oportunidades, se alojó en sus instalaciones cuando vino a Buenos Aires. En resúmen, ni la Gendarmería Nacional Argentina ni las Mutuales lo han abandonado o propiciado su estado, sino que se complicaron las cosas por su vida en soledad y por haber sido demasiado generoso y confiado con gente que no lo merecía.

Quién es Alejandro Urs Voght

Este Oficial retirado de la Fuerza, de 72 años de edad, es muy reconocido en el ámbito nacional e internacional, por ser uno de los biólogos que más trabajó en la elaboración de los sueros antiofídicos, colectados a través de su experiencia con las especies más venenosas que habitan nuestro país. En forma simultánea con su carrera de Oficial del Escalafón General, se recibió de médico gastroenterólogo, biólogo y fue piloto de helicópteros.

Tras su retiro se radicó en la ciudad de Oberá, en la Provincia de Misiones, donde fundó el único Centro Zootoxicológico de la zona. Allí, durante casi tres décadas elaboró sueros antiofídicos y expuso centenares de especies que conformaban un atractivo turístico más.

En el lugar se podían apreciar más de 300 tipos de serpientes y otros animales, fue acondicionado para visitas y contaba con un sistema de audio-guía para recorrer las instalaciones, que lo transformó en un verdadero atractivo turístico de la ciudad.

El Centro Zootoxicológico se fundó en el año 1986 y desde su creación atendió más de 2.000 noxias (picaduras de víbora) en forma gratuita, salvando así la vida a una gran cantidad de personas. Además, trabajó con el Instituto Malbrán, creando un programa que consistía en la captura vivas de las serpientes más venenosas por parte de los integrantes de Gendarmería y otras personas, que eran enviadas a ese instituto para la extracción de su veneno y elaborar los sueros antiofídicos.

Por cuestiones que rozan la falta de compromiso de los funcionarios políticos, el Centro Zootoxicológico de Oberá debió cerrar por falta de recursos económicos. El Doctor Alejandro Urs Voght siguió atendiendo a sus pacientes y muchas veces, lo hacía gratis, pagando los medicamentos con su propio dinero. Los años pasaron, se quedó solo y quienes alguna vez preguntaban por él recibían como respuesta que estaba muy enfermo, solo y abandonado.

Su triste experiencia al ser estafado por un Pastor religioso

El diario “El Territorio” de la provincia de Misiones, publicó el 28 de Mayo del 2018 una nota titulada “Asistieron a conocido médico que era explotado por un pastor”.

Fue comandante de Gendarmería Nacional, médico gastroenterólogo y se destacó en el estudio y elaboración de sueros antiofídicos, hasta que múltiples problemas de salud lo obligaron a recluirse. Fue entonces que el doctor Alejandro Urs Vogt, hoy de 72 años, fue víctima de inescrupulosos que se aprovecharon de su vulnerabilidad para quedarse con gran parte de sus haberes.

La situación persistió durante años, hasta que las autoridades del Escuadrón 9 Oberá de Gendarmería Nacional informaron de la situación al juez de Familia, José Moreira, quien ordenó una serie de medidas para preservar la integridad del profesional caído en desgracia. “Lo que primero se estableció fue que Vogt padece una serie de enfermedades que lo limitan seriamente. También surgió que cada vez que cobraba su jubilación aparecía un pastor que le sacaba un monto bastante importante, por lo cual nunca llegaba a fin de mes. Al punto que se quedó sin pantalones porque este supuesto pastor le sacó toda la ropa”, lamentó Moreira.

En diálogo con Diario “El Territorio”, el magistrado precisó que en octubre del año pasado el comandante de Gendarmería, Roberto Schmidt, presentó un informe detallando que un camarada jubilado estaba en una situación de abandono y no aceptaba ayuda.

Incluso, llegó a renunciar a su obra social y al cobro de la jubilación por cajero, por lo que un intermediario le llevaba la plata y después el pastor se hacía de una jugosa tajada. La situación fue alertada por vecinos preocupados por el septuagenario.

Así, tras el alerta de Gendarmería, se dio intervención a la Municipalidad, cuyos profesionales elaboraron un informe socioambiental que corroboró la denuncia.

“En consecuencia se le dio intervención a la defensora oficial, se nombró un abogado y el proceso se recondujo como restricción a la capacidad, lo que implica el nombramiento de personas que colaboran con él hasta que podamos determinar el estado de su salud mental con una junta médica”, explicó Moreira. Para detener la situación de abuso, el magistrado ordenó la apertura de una cuenta a nombre del Juzgado y autorizó a los vecinos que lo cuidan para que cobren el sueldo con rendición de cuenta.

Su obra

Agobiado por incipientes problemas de salud y falta de recursos para sostener el emprendimiento, a principios del 2012 el doctor Vogt decidió cerrar el Centro Zootoxicológico de Oberá. Allí, durante casi tres décadas elaboró sueros antiofídicos y expuso centenares de especies que conformaban un atractivo turístico más.

En el lugar se podían apreciar más de 300 tipos de serpientes y otros animales, fue acondicionado para visitas y contaba con un sistema de audio-guía para recorrer las instalaciones, que lo transformó en un verdadero atractivo turístico de la ciudad.

El Centro Zootoxicológico se fundó en el año 1986 y desde su creación atendió más de 2.000 noxias (picaduras de víbora) en forma gratuita. Entonces, en entrevista con El Territorio, el doctor Vogt aseguró que la provincia de Misiones es la que tiene más casos de noxias por la gran variedad de serpientes que existe. De las siete especies de yarará que hay en el país, seis se pueden encontrar en Misiones.

FUENTE: Diario El Territorio y Propias

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