Cinco consejos útiles para recuperarse rápidamente luego de perder un empleo

Perder el trabajo es un tema que puede afectar a cualquiera de nosotros. Recomiendan ponerse en acción en forma inmediata, contar la situación e invertir en desarrollo personal. “Cuando perdí mi empleo en 2014 naturalmente caí en eso de la auto-conmiseración por un tiempo. ¿Qué hice primero? Me hice un gran bol de tiramisú y traté de aliviar mi ego herido con un postre. Pero, cuanto antes termine con la pena y vuelva al yugo tanto mejor para su carrera. Encontré nuevo empleo seis meses más tarde pero nuevamente fui despedida en 2017. Esta vez estaba mucho mejor preparada para volver al mercado de trabajo”.

La siguiente es una lista dolorosa pero crucial de cosas por hacer que cualquiera que haya sido despedido debe realizar:

  1. Reconozca sus emociones y siga adelante. Inmediatamente después de que lo echen puede sentir varias emociones: pánico por quedarse sin una entrada regular, entusiasmo al abrazar la vida sin una rutina fija, ira al reflexionar sobre las largas horas que dedicó a su trabajo y la lista sigue. En vez de quedarse atrapado por ellas, reconozca que son todas normales. Pero entonces, siga adelante y concéntrese en el futuro. Si se encuentra solo y en dificultades unirse a un grupo o hablar con un profesional puede reconfortarlo y alentarlo y ayudarlo a controlar las emociones negativas.
  2. Cuéntele a todos (sí, incluso a desconocidos). Es posible que se haya hundido su autoestima y decir “estoy desocupado” en voz alta lo hace mucho más real y devastador. Aunque puede sentir la tentación de mantener su status en secreto, los amigos y familiares no pueden ayudar si no son conscientes del hecho. Hacer saber a la gente que está disponible para nuevas oportunidades es el primer paso para que despegue su búsqueda de empleo. Poco después de perder mi empleo en 2014 fui a la fiesta de una amiga y al conocer a sus amigas me preguntaron lo que temía. “¿Y qué haces?” Conté de mi despido y esperaba expresiones de conmiseración. Pero lo que recibí fue un fuerte apoyo.  Consejo profesional: cuando hable de ello, concéntrese en lo que quiere hacer a continuación en vez de en lo sucedido. Por ejemplo: “Recientemente perdí el empleo en tal compañía y lo que más extraño es trabajar con clientes. Por lo que estoy buscando un trabajo con clientes en una compañía mediana”. suena mucho mejor que “me despidieron porque mi CEO no sabe hacer presupuestos y no sé cómo pagaré al alquiler. Honestamente en este momento haría cualquier cosa que no sea horrible”.
  3.  Controle sus finanzas y cree un presupuesto. Hablar de dinero es incómodo. Pero el conocimiento es poder. Sepa exactamente con cuánto cuenta de modo de no acumular deuda en el momento que menos puede afrontarla. La diferencia entre el sueldo que perdió y lo que recibe como indemnización o seguro de desempleo determinará si tiene que ajustar sus gastos y cuánto. Cuando me vi forzada a detenerme y analizar mis finanzas, advertí que tenía que hacer algunos cambios. Comencé con una cantidad de pequeños recortes. Hacer esto no sólo me hizo sentir que estaba evitando que empeore una mala situación.
  4. Invierta en su desarrollo personal. Puede parecer que va en contra de lo que dicta la intuición gastar dinero cuando está entrando poco, pero recuerde que “el dinero llama al dinero”. Si inscribirse en uno o dos cursos la harán más vendible y puede pagarlo, hágalo. Hice varios talleres de redacción en mi tiempo de desocupada y encontré que me apuntalaban la autoestima y me ofrecían una salida positiva. Esto también me dio motivo para vestirme y practicar verme presentable nuevamente. Si necesita ayuda mejorando su CV o podría beneficiarse con la guía de un asesor, considere el costo un pago anticipado por su futuro éxito.
  5. Prepare su narrativa. Usted querrá dejar atrás el tema de su despido, pero va a aparecer en una futura entrevista. Arme una narrativa honesta pero profesional y practíquela mucho. Cada vez que mencioné en entrevistas que mi anterior empleador había reestructurado, hubo una reacción comprensiva. Luego de que se terminara el shock inicial, pude reconocer que yo no encajaba en ninguno de los dos empleos perdidos. Me quedé en ambos mucho más de lo que debí porque parecía la opción más simple y necesitaba los beneficios. Con el tiempo comencé a ver mis despidos como nuevas oportunidades para lograr algo mejor. Por lo que, aunque por un tiempo puede querer retroceder y reconfortarse con la comida o mirando series y películas, lo mejor que puede hacer es catapultarse de vuelta a la arena de su carrera.

FUENTE: Diario La Nación – Traducción de Gabriel Zadunaisky

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