La Patrulla Perdida

 

El 16 de julio se cumplen 65 años de la odisea de una dotación de Gendarmería Nacional Argentina, pertenecientes al Puesto “El Arco” dependiente del Escuadrón 32 “Aluminé, en la provincia de Neuquén), ocurrida allá por el año 1954. Cabe agregar que el Escuadrón 32 “Aluminé” fue creado el 10 de marzo de 1945, aunque la presencia de la Fuerza data del año 1943 con una pequeña Sección Policial, caracterizándose desde siempre por trabajar en una zona cordillera con un clima extremadamente frío y de largas nevadas.

Vaya el reconocimiento a ellos y a quienes colaboraron con el rescate de los Gendarmes. Lo que se transcribe es un un resumen de las memorias de uno de los integrantes de la patrulla de rescate, cuyo hijo compartió esta rica historia.

Cómo fue el Rescate

Comenzaba a correr el mes de julio de 1954 y en Aluminé la noticia corrió como reguero: 7 Gendarmes que se encontraban en el puesto El Arco se habían extraviado. No había noticias de ellos. El día 10 de julio de 1954 una patrulla del Escuadrón 32, partía en su búsqueda. La tormenta de nieve que se abatía sobre la zona dificultaba aún más la tarea. Es así que hasta Carabineros de Chile ayudó a tratar de localizar a los perdidos.

El día 15 de julio de 1954 sale desde Aluminé una segunda patrulla en apoyo de la primera uniéndose en el centro de explotación Pulmari, a otra patrulla de rescate organizada por personal del Ejército. Esos seis soldados, cinco gendarmes y dos civiles con diferentes ocupaciones pero con el grandísimo espíritu de conservación de la vida Humana y el afán de salvar a sus vecinos, amigo o familiar iniciaron el tremenda odisea.

Al llegar a la estancia “La Nevada” supieron que carabineros y gendarmes habían llegado por territorio chileno hasta el Puesto El Arco y allí no estaban los perdidos. Parten desde la estancia y por el espesor de la nieve que calculan en 1,50 metros, solo avanzaron cinco o seis kilómetros, volviendo al punto de partida al atardecer.

Al día siguiente se dieron cuenta de su error, pues si hubiesen avanzado hasta un rancho distante dos kms del lugar en que regresaron, hubiesen encontrado a los extraviados. Al día siguiente y habiendo avistado a un avión que hacia la misma búsqueda, llegaron al rancho citado y ¡Oh Sorpresa! en la desesperación por el cansancio y falta de comida , los gendarmes extraviados habían carneado y comido el perro de uno de ellos y además dejaron una nota …”Rogamos al que encuentre esta ropa, entregue a Gendarmería Nacional del Escuadrón Aluminé y pedimos perdón por los destrozos que hemos hecho, pues nos encontramos perdidos….”.

“Descansamos brevemente y seguimos por las huellas dejadas por los extraviados: Calculo la profundidad de la nieve en 2,50 metros, al acercarnos al Puesto El Arco junto al Baqueano, señor Juvenal Guzmán, vimos al avión de GN dejar caer alimentos y medicamentos. Allí estaban los perdidos”, según las palabras de un integrante de la patrulla mixta.

El enfermero tuvo gran trabajo curando heridas, quemaduras de nieve y torceduras, la consigna era regresar lo más pronto posible a La Nevada.

Las once horas que demandó el regreso hasta esa estancia, dejó agotados a todos. Desde allí cada patrulla regresó a su respectivo asiento, silenciosamente, los gendarmes a Aluminé, los soldados a la Estancia Pulmari, con el sabor de haber cumplido con ellos mismos, con los amigos, con la Patria y pensando que están siempre para decir Presente!!! cuando se los necesite.

Componentes de la patrulla de rescate:

Alférez Panario

Sargento Ayudante Victor Manuel Muñoz

Ayte de 3ª Fredes

Cabo “R” Cordero

Ayte 4ª Oviedo

Soldado clase 33 Diego Godoy

Gendarme Acuña

Sold. clase 33 José Sepúlveda

Gendarme Detona

Sold clase 33 Víctor López

Sold clase 33 Florencio Figueroa

Baqueano Juan Rosales

Baqueano Juvenal Guzmán

Nota: Vaya el reconocimiento para ellos, particularmente por la cercanía con uno de los participantes del rescate.

NOTA DE LA REDACCIÓN:

El escrito fue realizado por el lector Víctor  Indio Muñoz, hijo del Sargento Ayudante Víctor Manuel Muñoz, quien participó del rescate. Sus recuerdos se remontan a su niñez en Pulmarì, lugar donde regresaron los Gendarmes perdidos y los rescatistas. Gracias por su colaboración!!!

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