Una Heroína de nuestro tiempo

La Cabo Primero Viviana Marisel Cabrera es una joven representante del Cuadro de Suboficiales de la Gendarmería Nacional Argentina. Integrante de la Séptima Promoción (y  última) de Cabos de Apoyo Técnico,  egresada del Instituto de Capacitación Especializada “Cabo Juan Adolfo Romero”  y por elección propia realizó el curso de Reescalafonamiento por el periodo de un año, egresando con la Promoción 50 de la Escuela de Suboficiales “Cabo Raúl R. Cuello”. Se destacó además entre sus pares por ser una de las primeras Cascos Azules femeninas argentinas en las Misiones de las Naciones Unidas, habiendo prestado servicios en Liberia. Es la esposa del Cabo Primero Ariel Atamañuk, quien trágicamente perdiera sus dos piernas en un accidente vehicular como conductor de un micro de la Fuerza. La fortaleza demostrada por este joven matrimonio llena de orgullo a los miembros de la Gendarmería, sean retirados o en actividad. Pese a todas esas dificultades, Viviana Marisol Cabrera no pierde su entusiasmo, fuerza y optimismo que caracteriza a nuestros Centinelas. Hoy la entrevistamos para conocer más de su vida y leer sus hermosas reflexiones

DÓNDE NACIÓ Y CÓMO FUE SU INFANCIA?

Nací en Selvas del Rio de Oro, un pequeño pueblo ubicado a 12 km de la ruta 90 en la provincia de Chaco. Recuerdo mi infancia como una de mis tesoros más preciados, de una familia humilde llenos de muchísimo amor. Papi Roberto Aníbal CABRERA era portero de una escuela primaria y  Mami Juana Inés CORBOBA se encargaba de la casa, de nosotros y de que nada nos faltara. Mis hermanos Silvia y Francisco se encargaban de hacerme renegar (jaja) ya que soy  la mayor y eran muy difíciles de controlar (jaja). Lo que más recuerdo es que Papi volvía de trabajar cerca de las 17 horas y todos esperábamos ansiosos ese momento para reunirnos a tomar los mates dulces que él se encargaba de preparar. Siempre agradezco a Dios por haberme brindado la posibilidad de tener esa familia, esos padres, esos hermanos, esos maestros y esos amigos, porque ellos me ayudaron a ser esta persona que soy. Siempre quiero volver a mi pueblo, la gente es muy amable, cálida y siempre me sigo sintiendo parte de él.

¿CUÁLES FUERON SUS ACTIVIDADES PREVIAS AL INGRESO A LA GENDARMERÍA?

Antes de ingresar a Gendarmería trabajé en un kiosco en la estación del Ferrocarril Belgrano en Retiro, Buenos Aires. Disfruté muchísimo esa actividad, el contacto con la gente que van pasando a diario y después  forman parte de nuestras vidas. Fue difícil el primer año lejos de casa, pero como decía mi padre tienen que buscar un futuro mejor y con lágrimas en los ojos nos subió a un colectivo en la Terminal de Resistencia rumbo a Buenos Aires (siempre recuerdo eso..) y reflexiono..¡Cuánto amor por parte de nuestros padres no? Empujarnos a irnos lejos en busca de un futuro mejor.

¿CÓMO SE LE OCURRIÓ INGRESAR A GENDARMERÍA? 

La verdad que yo quería ser profesora de Geografía jaja!!! La que quería ser Gendarme era mi hermana, e insistía e insistía. Nos habíamos enterado por un amigo de la infancia de mi papá que estaban incorporando mujeres en Gendarmería, como dije antes yo no tenía muchas ganas y mi hermana Silvia ¡SI!, ella es más chica que yo, bueno 11 meses menor, nosotras habíamos ido a la escuela juntas desde el jardín al secundario y egresamos juntas. Así que por no cortar esa unión, me terminé anotando como postulante en diciembre de 2003. Fuimos a vivir a Buenos Aires y hasta conseguimos lugar para trabajar en el mismo kiosco jaja!!!. Pasaron tres años y a principios de 2005 nos avisaron que teníamos que ir a Mercedes a rendir y resulta que mi Hermana no quería ir a rendir porque había decidido estudiar otra cosa. “jaja!”. Allá fui a ver qué pasaba, el primer día era raro, distinto,  todo era con horarios muy marcados, con voz muy enérgica,  muy distinto a lo que estaba acostumbrada. El primer día lunes a la noche llamé por teléfono a mi padre y le dije “Pa me quiero ir!!!” no me gusta esto, y mi papá tan sabio y como me conocía taaaantooo me dijo: “Mirá…te pido que te quedes hasta el viernes, si el viernes no te gusta te vas!”, y realmente no sé  qué fue, pero el jueves rezaba para poder quedarme, no sé si fueron los consejos de los Suboficiales, ver como se desempeñaban o lo lindo que se veían los distintos Escuadrones desfilando en ese uniforme, pero me quería quedar y tuve la fortuna de quedarme y convertirme en Gendarme.

En marzo de 2005 empecé mi curso. Lo que más me queda fueron esas personas que conocí dentro del Instituto, que a pesar de la rectitud dejaban ver la calidad y calidez de personas y sus consejos que siempre apuntaban a que podamos ser buenos profesionales. Lo más lindo fue el acompañamiento de mi familia en mi egreso, el abrazo de mi padre, de mi madre y ver y sentir cuan orgullosos se sentían de mí.

¿CUÁLES FUERON SUS DESTINOS EN GENDARMERÍA?

Con un poco de incertidumbre preparé la mochila y fui a encontrarme con mi primer destino, el Escuadrón 36 “Esquel”. Un lugar precioso, de paisajes muy bellos, fuimos muy bien recibidos por todo el personal de ese Escuadrón  y junto a mi compañera fuimos las dos primeras Suboficiales de Gendarmería en toda la provincia. Recuerdo consejos y todas las ganas de enseñarme a ser un buen Gendarme, recuerdo que la mayoría eran Suboficiales Superiores. Realicé allí tareas administrativas en la oficina de Migraciones y Controles de Ruta en el Puesto de Control de acceso a la ciudad de Esquel.

Después de Esquel me desempeñé como Suboficial Instructor en la Escuela de Suboficiales “Cabo Raúl Remberto Cuello”. En el 2011 trabajé por un año en el Operativo “Cinturón Sur”, en el año 2012 en la Unidad de Seguridad y Custodia del Ministerio de Seguridad. En el año 2013 finalmente tuve la oportunidad de hacer el curso del Idioma Inglés con  duración de un año en nuestro querido “CENCAPOPAZ” y una vez finalizado el curso regresé a mi tarea de Suboficial Instructor en la Escuela de Suboficiales. Desde allí  salí a la Misión de Naciones Unidas en Liberia, donde tendría que haber estado un año, pero estuve 8 meses y regresé debido al accidente de Ariel.

TRAS SU EGRESO DE LA ESCUELA DE SUBOFICIALES, ¿CUÁL FUE EL PRIMER CURSO QUE REALIZÓ?

El primer Curso que realicé fue de Suboficial Instructor en INSCAES y con esto reflexiono que al final uno termina en la vida  haciendo lo que le gusta. Yo siempre quise ser profe, transmitir lo que sabía y termine siendo Suboficial Instructor, intenté siempre estar preparada para pararme delante de mis alumnos, de mis aspirantes y quiero mucho esta parte de mi carrera porque en el contacto con las personas uno crece como profesional, como ser humano y siempre que uno trabaja con otras personas se aprende de ambos lados. Confío en que ellas/os pudieron aprender en mis instrucciones porque yo aprendí de ellos también.

 UD ES UNA PIONERA DE LAS CASCOS AZULES DE LA FUERZA EN LIBERIA ¿CUÁL FUE SU TAREA Y QUÉ FUNCIONES DESEMPEÑABA EN ESA MISIÓN DE ONU?

Si la memoria no me falla puedo contarme dentro de las primeras 6 mujeres que tuvimos la posibilidad de salir a trabajar al exterior para una Misión de Naciones Unidas. Eso me enorgullece porque realmente trabajé mucho para poder lograr ese objetivo, y lo mantuve siempre firme. Traté siempre de prepararme de la mejor manera para representar a mi querida Gendarmería y a mi país, porque cuando uno sale al exterior es un representante de nuestro país, nuestra forma de trabajo, de actuar, de dirigirnos hacia los demás nos hacen ser muy respetados, muy queridos. Lo digo porque me lo han expresado personalmente personas y policías de diferentes partes del mundo con el que tuve la posibilidad de trabajar.

Cuando uno llega a una Misión de Naciones Unidas las primeras semanas participa de un curso de iniciación,   junto al resto de los policías recién llegados. Allí se nos habla acerca de la misión, los objetivos, los problemas, la forma de trabajar, se nos muestra la realidad de ese país. Tuve la posibilidad de  trabajar en la Unidad donde se brindaba ese curso  de Iniciación y realmente creo que fue lo mejor que me pudo haber pasado. Les cuento de  mi equipo de trabajo: Mi jefe de Equipo era un Noruego, Per, la 2do Jefe por decirlo así era Sanya de Bosnia y el resto de los integrantes eran: Leonard de Uganda, Aurelio de Filipinas, Farmer de Zimbabwe, Geraldine de Liberia y yo, quien a su vez era la más joven del equipo, y no lo digo por la edad sino por haber sido la que menos experiencia laboral tenia.

Fue para mí realmente un gran equipo, ellos que eran los más experimentados en la Misión me ayudaban todo el tiempo a crecer, si bien siempre estuve predispuesta a aprender y brindar lo mejor de mí, el equipo me facilitó la tarea. Lo que más me gustaba de ese lugar era que teníamos que dar clases a los policías recién llegados, por ende eso me demandaba una mayor exigencia, mayor preparación para poder dar las clases en inglés delante de cualquiera de los grupos que llegaran de distintos países. Esa unidad me permitió también conocer a cada integrante de la misión que llegaba ya que por cuestiones administrativas si o si debían pasar por nuestra unidad. Con ellos aprendí el verdadero sentido del trabajo en equipo; di clases y en ocasiones me encargaba de conducir el Mini Bus para trasladar a los nuevos integrantes de la misión hasta su lugar de descanso. Formar parte de esa Misión de Paz fue para mí realmente concretar uno de mis tantos sueños anhelados.

¿QUÉ ANÉCDOTAS RESCATA DE SUS EXPERIENCIAS EN LIBERIA?

No sé si es anécdota, recuerdo la diversidad cultural y la forma que tenemos los UN Police (Policías de Naciones Unidas) para adaptarnos a cada costumbre de cada país. Recuerdo tener que comer comida re archí picante,  porque un amigo de Pakistán cocinó para invitarnos a cenar y aunque sentía que la lengua se me prendía fuego, sonreía y decía que estaba delicioso. Nunca volví a ser la misma persona después de la Misión, con estas experiencias uno crece como profesional pero crece más a nivel ser humano, al ver las necesidades de los demás uno se dice a si mismo ¿y yo de que me quejo? Si tengo para comer al menos tres veces por día, si tengo la bendición de darme una ducha con agua caliente, cuanto nos enseñan los demás, en un país en el que se lucha a diario por reconstruir una sociedad que sufrió varios años de guerra civil, un país en el que tal vez algunos de ellos lo único que tengan para comer durante todo el día son tres trocitos de bananas fritas la gente es tan alegre. Les encanta la música y algunos de nosotros nos seguimos quejando…cuanto tenemos que aprender todavía!!!.

CUANDO OCURRIÓ EL ACCIDENTE DE ARIEL ¿CUÁL FUE SU REACCIÓN INMEDIATA?

Recuerdo muy bien esa mañana del 14 de marzo de 2015. La diferencia horaria era de 3 horas, yo lo llamaba todos los días alrededor de las 6:30 de la mañana de Argentina ó sea las 9:30 en Liberia, lo despertaba todos los días. Esa mañana hablamos y me dijo que el tiempo estaba feo y que tenía que llevar el relevo a Río Ceballos.  Ya desde el móvil me escribió diciéndome que llovía mucho y que cuando llegara a Rio Ceballos me escribiría. Me etiquetó también en Facebook en una tarjetita en la cual se veían unos viejitos agarrados de la mano que decía. “Quiero que lleguemos a viejitos juntos”.

Cuando vi esa publicación en Facebook le contesté, inmediatamente varios amigos empezaron a preguntarme donde estaba yo, porque había ocurrido un accidente con la gente del Movil 3. Mi jefe de Contingente estaba ya en ese momento intentando hacer las comunicaciones para tener una información certera de la situación. Recuerdo que le pregunté si era verdad lo del accidente, me dijo que si y le pregunte si habían personas fallecidas a lo cual me contestaron que si había un fallecido. Ese fue el peor momento para mí, me dolía el alma al pensar  que lo más lógico era que Ariel sea esa persona ya que él era el conductor del Micro, sin dejar de caminar de un lado hacia otro tomé valor y le pregunte ¿es Ariel?…me dijo no, está muy grave pero esta con vida y desde ese momento todo se transformó en esperanza.

Realmente siempre lo cuento, cuando me dijeron que estaba con vida no me importada en que si  situación esté, no me importaba si le faltaban las piernas o los brazos, solo le pedía a Dios que le  permitiera seguir con vida, lo demás veríamos después como resolverlo.  Después de ese momento llamé a mi hermana inmediatamente, ella trabajaba como Gendarme también en Buenos Aires, le pedí que viaje a Córdoba que se quede con Ariel y que se hiciera cargo de la situación hasta que yo llegara.  Ya que sabía que en cuestiones de distancia era  la que más posibilidades de estar más rápido tenia. Luego llamé a mi mamá y hermano,  le conté del accidente y le pedí que también viajaran a Córdoba;  después llamé a mi suegra, le conté del accidente y le pedí también que viajaran a Córdoba que yo iba a tratar de llegar lo más rápido posible. Fui, acompañada de mis compañeros de Misión a comprar el pasaje para regresar, el vuelo más próximo era para el domingo a las 5 de la mañana, uno de mis compañeros viajó conmigo, me acompañó hasta el Aeropuerto de  Córdoba. Recuerdo que esa noche la mayoría de ellos se quedó conmigo, de a ratos tomábamos mates y hablábamos, de ratos me ganaba la preocupación y solo podía llorar. Llegó el domingo y la hora de embarcar, lo más difícil fue el vuelo, lo que más recuerdo es que cada vez que el avión aterrizada en cada uno de los aeropuertos, en Marruecos, en Roma, en Ezeiza, lo único que deseaba era prender el celular y leer que seguía con vida. Rezaba todo el tiempo para que eso suceda, siempre aferrada a mi Rosario. En el vuelo de Roma a Ezeiza me levanté del asiento y fui a tomar agua, una de las azafatas, Karina, me preguntó si estaba bien, le contesté que sí, pero que estaba preocupada por la vida de Ariel, después de contarle lo del accidente,  Karina me preguntó en que asiento estaba y le conteste el 27. Pasado un rato de estar en mi asiento nuevamente Karina se acercó, tomó mi mano y puso en ella un frasco pequeño, me apretó fuerte la mano y me dijo “Vivi, el viernes estuve con el Papa, él bendijo este rosario de pétalos de rosas y te lo doy para que se lo lleves a Ariel”.

Eso para mí significó muchísimo, me dió la tranquilidad que necesitaba para enfrentar esa situación. Cuando llegamos a Ezeiza me esperaban un Superior y su esposa, un Superior de esos a los que las muchas Misiones de Paz en las que trabajó le dieron la experiencia y conocimiento necesario para darnos los consejos justos a los que recién iniciamos esta maravillosa y privilegiada parte de nuestra profesión. Recuerdo sus consejos, sus palabras y la de mi Jefe de Contingente, porque al final tenían mucha razón. Me esperaba también un amigo de mi pueblo que es Gendarme, estuve muy acompañada y contenida desde el principio. La ayuda de mis camaradas, la contención de ellos en Liberia y hasta que pude ver a Ariel,  fue fundamental para enfrentar la situación de manera fuerte.

Y llegué al Hospital de Urgencias en Córdoba, y en un contexto un poco confuso para mí, me enfoqué en la prioridad que era la vida de Ariel. Pude entrar a verlo, el médico que también es Gendarme me acompañó, me dijo que le hablara, le di un beso, le dije cuanto lo amaba, cuanto confiaba en su fortaleza interior y en Dios, le dije que sabía que se iba a recuperar, le conté del Rosario y se lo dejé en la cabecera de la cama. Verlo fue lo más lindo, le había pedido tanto a Dios llegar a verlo con vida, y  como vi que su amor es tan inmenso y generoso, le pedí un poco más: le pedí a Dios que me dé la oportunidad de cuidarlo y Dios me concedió también esa bendición, así es que cuando los días se ponen difíciles, cansadores y pesados,  me recuerdo y me reto a mí misma diciéndome “NO TE QUEJES, VOS LE PEDISTE A DIOS QUE TE PERMITA CUIDARLO” y acá vamos remando a diario juntos.

LA GRAN MAYORÍA DE NUESTROS LECTORES SIGUE DE CERCA LA EVOLUCIÓN DE ARIEL. QUÉ SENSACIÓN TUVO AL REGRESAR AL PAÍS?

En primer lugar, gracias por estar de ese lado, por seguir cada paso de Ariel, a él, a nosotros nos hace mucho bien saber que están a la distancia apoyándonos, gracias por sus oraciones, por cada  palabra de aliento, por cada muestra de cariño. La experiencia del Mundial en República Checa para Ariel fue algo único, fue hasta impensado porque realmente se dio muy rápido, pero eso sucede con las cosas cuando uno le pone las ganas y las garras que le pone Ariel. Cuando volvió al país, la sensación fue de orgullo, más allá del puesto a él se le infla el pecho al representar a nuestra querida y prestigiosa Gendarmería Nacional y a nuestro país. Todo esto lo anima a pensar en el mundial del próximo año y a entrenar para mejorar los resultados. Yo siempre lo acompaño con mucha fortaleza y buena predisposición y festejo cada uno de sus logros, no solo en las regatas sino en cada paso en su rehabilitación.

CUÁLES FUERON LOS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES DE SU TAREA JUNTO A ARIEL?

La primera etapa después del hospital sin lugar a dudas fue la más difícil, la etapa de la adaptación a lo nuevo. A Ariel le dieron el alta médico  el 15 de abril de 2015, un mes después del accidente. Debido a las lesiones que  tenía, él no se podía sentar, todo era en la cama, yo lo ayuda a bañarse en la cama, fueron tres meses duros hasta que pudo independizarse un poco. Lo difícil no era por lo que yo tenía que hacer sino porque Ariel tenía mucho dolor. Para mi el apoyo de mi madre fue siempre fundamental, ella durmió en el asiento trasero de mi auto en el garaje del hospital prácticamente los 30 días de internación.  De a poco, con paciencia, fortaleza y amor nos fuimos acostumbrando a nuestra nueva vida. Siempre le digo a Ariel, este cambio de vida es tuyo porque la vida lo quiso así y mío porque yo decido seguir acompañándote en esta etapa de nuestras vidas, gracias a Dios los dos tenemos la fortaleza diaria para seguir luchando pensando siempre en mejorar la calidad de vida.

QUÉ CONSEJOS PUEDE DARLE A LAS JÓVENES ESPOSAS DE GENDARMES QUE PASAN POR UNA SITUACIÓN SIMILAR?

La verdad no me considero  digna de aconsejar. Puedo contarles lo que aprendí a lo largo de estos 12 años junto a Ariel. A veces desde el lugar de esposa es difícil entender cuánto ellos aman esta profesión, tanto que a veces pasan mucho tiempo lejos, corriendo riesgos de un montón de cosas, y para eso estamos para intentar entender, que ellos lo eligieron, que los riesgos están en todos lados.

Que  también nos eligieron para contenerlos, para darles la tranquilidad de regresar al hogar, que también es nuestro trabajo, es lo que nos brinda un sustento económico para nuestra familia, es nuestro estilo de vida. En mi caso, se puede decir que estoy de los dos lados, del lado de la esposa que lo extraña y espera y del lado de mi corazón verde gris de Gendarme que ama tanto su profesión que se prepara para ir a tierras lejanas a trabajar, y es difícil, pero en nuestro caso los objetivos estuvieron siempre claros, siempre dichos: él,  Movilero,  con un inmenso amor a su colectivo y su Boina Negra y yo siempre tratando de aprender inglés para poder formar parte de una Misión de Paz y soñando con la Boina Azul.

Un poco complicado ¿no?, jaja ¡si!. Mantener un matrimonio a la distancia es complejo, pero creo que no es importante detenerse en los miedos, riesgos porque si les prestáramos atención no haríamos la mitad de las cosas que queremos. Creo que se trata de mantener el objetivo de seguir siendo compañeros en esta vida a pesar de las adversidades. Entender que compartir la vida con alguien es una elección diaria, que a pesar de eso debemos permitirnos crecer también en otros aspectos. ¿Tuvimos problemas? Sí, como todo el mundo, porque nada es tan perfecto y porque de eso se trata la vida de elegir como resolver los problemas. Creo que el amor juega el papel más importante en este gran desafío del matrimonio.

CUÁL ES HOY LA SITUACIÓN GENERAL QUE VIVEN, TRAS LA EXPERIENCIA DE HABER PARTICIPADO EN LAS COMPETENCIAS DE ´CANOTAJE EN LA REPÚBLICA CHECA?

Situación General: Excelente!! Y la respuesta parte desde mirar hacia atrás al momento en el que Ariel se encontraba en terapia Intensiva. Actualmente…Con vida y con muchas ganas de seguir mejorando. Podemos decir que estamos adaptamos a nuestra nueva vida, que trabajamos a diario para seguir mejorando ya que el objetivo es para ambos que Ariel pueda manejarse con prótesis, dejar la silla de ruedas el mayor tiempo posible y regresar a trabajar. Los logros fueron muchos!, El primero fue hacer adaptar el vehículo y devolverle a Ariel una de sus pasiones que es “manejar”. Actualmente maneja nuestro vehículo y me expresa en todas la oportunidades que es el único lugar en el que siente que nada cambio para él. Un bicicletero amigo de Jesús María le fabricó una bicicleta, en realidad es un triciclo adaptado, tiene los frenos y cambios en la mano, eso nos devolvió a ambos la posibilidad de distraernos con una vuelta en bici cada vez que regresamos de un día cansador. Tuvo la posibilidad de participar de un Mundial de Kayak en muy poco tiempo lo cual es para él y todos lo que lo acompañamos muy significativo, está muy comprometido con este deporte y sueña con una medalla en los primeros puestos de un próximo Mundial o juego Paralímpico.

Dedicamos también mucho tiempo a la rehabilitación ya que viajamos todos los días, de lunes a viernes entre las 14:30 a 18 horas a Córdoba a realizar las prácticas de marcha con prótesis. Si bien los dos somos conscientes y sentimos el cansancio que nos ocasiona  viajar todos los días, sabemos que es la mejor manera de conseguir resultados más rápido, y que no tendríamos estos resultados ahora si no fuera por el trabajo diario que venimos realizando. Yo me considero muy afortunada de haber acompañado a Ariel al Mundial a la Repúbica Checa y sobretodo,  muy agradecida con nuestra querida Gendarmería y el Ministerio de Seguridad,  ya que ellos se hicieron cargo de los gastos ocasionados para participar del Mundial. Creo que me llevo la parte más linda  que es la de la comunicación, ya que con mi pobre inglés pude hablar con los otros participantes, compartir experiencias, transmitir los deseos y las inquietudes de Ariel.

Nos sirvió no solo para el deporte sino para el entrenamiento con prótesis ya  que algunos de los participantes eran también biamputados como Ariel y algunos caminaban muy bien sin ningún tipo de asistencia, los veía y les preguntaba acerca de su experiencia en cuanto a la rehabilitación y el entrenamiento con prótesis, la mayoría hace un mínimo de 5 años que camina con prótesis, Ariel lleva dos años y medio del accidente y como mucho un año entrenando con prótesis. Ariel insistió en que habláramos con el campeón Mundial de Kayak en su categoría, y allá fuimos, el australiano, nos contó que era soldado y estaba en Afganistán, le explotó una bomba y por eso perdió parte de sus dos piernas, le preguntamos de la rehabilitación y expresó que era algo ¡muy duro!, le expresé también la admiración que Ariel siente hacia él, les tome una foto, y Él le dijo a Ariel que para el poco tiempo que hacía que estaba practicando ese deporte el hecho de estar en un mundial ya era un gran logro. Después de que Ariel finalizo su 2da regata, la que le permitió clasificar para la semifinal B, le obsequió la gorra de nuestra Institución con la que había corrido. Y con todo esto me digo a misma que haber estudiado ingles fue una de las decisiones más acertadas de mi vida porque nada más lindo que poder compartir e intercambiar experiencias de vida.

CÓMO ES HOY UN DÍA DE SU VIDA?

Me levanto a las 6:45 am. Voy a trabajar antes de las 8 y hasta las 13 hs, actualmente trabajo en el Área Personal de la Escuela de Suboficiales y  generalmente por la tarde acompaño a Ariel a la rehabilitación en Córdoba. Realmente estoy muy agradecida con mis compañeros de oficina, superiores y subalternos, mis directores porque me brindan la oportunidad de acompañar a Ariel, el tiempo para ocuparme de él, eso es algo que valoro y agradezco muchísimo.

Aunque a veces, a pesar de todo el apoyo y la contención no puedo evitar sentir esa sensación y reclamarme a mí misma que te descuido un poco mi querida Gendarmería. A las 13 cuando salgo de la oficina Ariel me espera con el almuerzo, después del almuerzo  no tenemos mucho tiempo porque cerca de las 14:30 o 15:00 llega el remis para trasladarnos a Córdoba, tres días a la semana vamos a dos lugares 1ro a un centro de rehabilitación después pasamos a la ortopedia, los otros dos días vamos solo a la ortopedia. Los días se hacen largos y volvemos como temprano a las 19  horas de Córdoba recuerdo también días volviendo a las 20, 21 y hasta 22 horas. Si volvemos antes del atardecer tenemos tiempo de salir a dar una vueltita de una hora en bici, si volvemos más tarde  tomamos mates antes mientras preparamos algo para cenar. Siempre hay algún e-mail que contestar, alguna documentación o turno de ART que armar o reorganizar y vamos buscando los minutos para poder cumplir con todo.

Y por supuesto a Ariel siempre le quedan ganas y me recuerda que tiene que hacer su entrenamiento en el kayak ergómetro y que yo debería al menos caminar en mi cinta una hora, jaja.  Me acuesto generalmente a las 0:30 como temprano,  contando cuantas horas me quedan para dormir jaja. Siempre reflexionamos con Ariel que Dios fue poniendo gente muy buena en esta nueva etapa de nuestro camino, y allí está la gente de la ortopedia “GD ORTOPEDICOS” de Gustavo y Barby Díaz  y todo su gran equipo que siempre hacen más de lo que deben para ayudarnos, gran calidad de profesionales y gran calidez como seres humanos. Son todos parte de este gran y maravilloso equipo que hace que esta situación vaya mejorando día a día.  El apoyo de nuestros camaradas, de nuestra prestigiosa Institución, de la sociedad de Jesús María, de todos los que están en diferentes partes del país alentándonos realmente nos fortalece y nos ayudan a seguir.

QUÉ ASPECTOS POSITIVOS Y NEGATIVOS RESCATA DE ESTA DURA EXPERIENCIA?

Pienso siempre en positivo y trato de sacar siempre lo mejor de cada experiencia, así siempre en todos los aspectos de mi vida. Parto de la base que lo principal es la vida, lo demás se puede solucionar, considero que de las experiencias se aprende, se mejora, se corrige y  como siempre le digo a Ariel que esto sirva para ayudar a muchas personas, que podamos hacer algo por los demás que están en la misma situación que vos.

No descarto la posibilidad de crear una fundación más adelante con el fin de ayudar a personas que atraviesen por una situación similar, creo que debemos trabajar como sociedad para la inclusión en todos los ámbitos, para que las personas tengan la movilidad que tengan podamos acceder todos a todos los lugares, pienso en las veredas en mal estado, en las rampas que faltan por construir. Un dato tomado de Infobae en Argentina, respecto a la discapacidad y que corresponden al último censo a nivel nacional realizado en 2010 expresa que en el país viven más de 5 millones de personas con dificultad o limitación permanente, lo cual es equivalente al 12,9% del total de la población que es aproximadamente de 43 millones.

 Si lo vemos de esta manera 5 millones son muy pocos a comparación de 43 millones y entonces no se merecen ellos contar con absolutamente todos los beneficios, que lejos de ser  un lujo para ellos es una necesidad para mejorar su calidad de vida. No se merecen ellos ahorrarse las peleas con la obras sociales para conseguir la prótesis o la silla adecuada cuando las aseguradoras u obras sociales insisten en darles una de menor costo, el problema es que hasta que no te pasa, hasta que no te toca de cerca, hasta que no te toca pelearte por teléfono con un b… que está sentado en una oficina pensando en sus vacaciones y en cómo ahorrarle un centavo a su empresa y que no tiene ni idea acerca de este mundo, porque es un mundo nuevo, no te das cuenta.

 Ojalá podamos trabajar para ser una sociedad más inclusiva, ojala cambiemos la cabeza para que cuando veamos pasar a alguien en silla de ruedas en vez de decir “pobrecito”, pensemos que ¡¡Grande!! Como enfrenta la vida. Por supuesto que cuando me tocó, me encargué de dejar aclarada cada una de esas situaciones. Por suerte tenemos la bendición de vivir en una sociedad en la que Ariel es muy querido, muy respetado, muy animado, muy acompañado pero…ahora..más cerca de este mundo,  son cosas que observo a  diario. Uno de mis/nuestros proyectos pendientes es el libro con el relato de Ariel,  ya que considero que es un gran ejemplo de lucha y que deberíamos compartir todo lo vivido desde el momento del accidente, la forma, las ganas y las garras que le pone para salir adelante y si se puede contagiar o sirve para mejorar mucho mejor.

 Para cerrar un poco la historia de mi destino como Gendarme, mi hermana, debido a mi reiterada insistencia terminó incorporándose a Nuestra querida Gendarmería,  seis años después así que actualmente forma parte de nuestras filas, gracias a Dios. Gracias a todos por el tiempo que me dedicaron,  a aquellos que terminaron de leer, si es que pudieron jaja!!!  Ya que se me hizo un poco extenso, me describo como una agradecida de la  vida por todas las bendiciones que recibo junto a mi compañero. Trato de hacer lo mejor que puedo con lo que Dios y la vida me han puesto en el camino. El objetivo de seguir transitando la vida juntos sigue en pie, luchamos a diario por mejorar nuestra calidad de vida y estamos muy bien acompañados por un montón de gente, familia, amigos, nuestra querida Gendarmería, la sociedad de Jesús María, nuestra Escuela de Canotaje de Córdoba, todos y cada uno de nuestros camaradas y sus familias a lo largo y a lo ancho de nuestra querida Argentina.

 

¡GRACIAS!! Porque realmente nos hacen mucho bien. Cada día al despertar agradezco a Dios por un día más de vida y mis primeras palabras son: Dios dame fuerzas. ¡Supongo que eso explica un poco la forma en la que enfrentamos cada día, y cuando Ariel sonríe y dice “HOY PUEDE SER UN GRAN DIA!”, las palabras sobran y yo solo puedo sonreír y estar parada al lado en mi bendecido lugar de bastón!!!

NOTA DE LA REDACCIÓN:

Ariel y Viviana son dos ejemplos de vida. Hoy están en Ecuador, donde Ariel participa de las competencias internacionales de canotaje. ¡Desde nuestras páginas les deseamos lo mejor, que siempre conserven ese optimismo frente a la vida y esperamos que cada uno de sus deseos, por pequeños o grandes que fueran, se cumplan en su totalidad!!! Compartimos estos momentos de sus  vidas, reflejados en imágenes ®.

7 Comentarios en “Una Heroína de nuestro tiempo”

  1. BUENO E LEIDO TOTALMENTO LO, ESCRITO POR ESTA CAMARADA Y PARAQUE NEGARLO TUVE MOMENTOS DE LAGRIMAS, JAMAS PENSE QUE UNA SUBOFICIAL GENDARME A NARADO TAMBIEN SU VIDA Y PERIPECIAS, DE UNA MUJER MUY INTELIGENTE, PREPARACION INTELECTUAL Y MORAL ES UN GRAN EJEMPLO PARA EL CUADRO DE SUBOFICIALES, SU VALENTIA PARA LLEVAR ADELANTE SU VIDA SIN CONOCER DE CLAUDICACIONES , AYUDANDO A SU ESPOSO A SUPERAR SU PROBLEMA A QUIEN CREO QUE USTEDES LO AYUDA DIARIAMENTE A RECUPERAR SU GANAS DE VIVIR . NO ENCUENTRO PALABRAS PARA SEGUIR ESCRIBIENDO SOMO UNA MUJER GENDARME TAN VALIENTE RUEGO A DIOS LOS BENDIGA A LOS DOS Y EL LOGRE TRIUNFAR EN LAS COMPETENCIAS QUE PARTICIPE . UN GRAN ABRAZO PARA USTEDES DE UN SUBOFICIAL MAYOR RETIRADO .

  2. Viví from Selvas del Río de Oro very proud of you!! So sweet and strong!! Never give up!!! Kisses!!!

    Viví muy orgullosa de vos!! Tan dulce y fuerte!! Nunca abandones!! Besos!!!

  3. Toda una heroína, unos luchadores jóvenes, que demuestran que no se debe bajar los brazos a pesar de las adversidades, así es la vida.
    Dios los bendiga.

  4. He leido con atencion este impresionante relato de esta valerosa heroina moderna, veces entre lagrimas de ternura, otras de dolor otras de admiracion, a no dudar…en estos tiempos calro que nos hacen falta estos ejemplos. Sra,Viviana en su relato transmite una fortaleza y una sensibilidad extraordinarias, ese cariño hacia sus familia, y el amor a su esposo estan siempre presentes.Quiera Dios protejerlos por siempre. y que sigan siendo ejemplo `para los argentinos que ….vaya si lo necesitamos. Solicito permiso para compartir su experiencia. Soy madre orgullosa de un Gendarme, y…es salteño…esta todo dicho.Por favor acepte mi abrazo respetuoso y agradecido.Ada

  5. Es muy importante haber dedicado una parte de esta descanso del sábado, para pasar lectura de esta narración, de esta historia, de lección que constituye un manantial de vida con perfil de ejemplo – Sí, el ejemplo de lo que es el sentido de pertenencia y correspondencia, lo que es la lealtad y la abnegación, lo que es la perseverancia irrenunciable de utilizar la mente y el alma para torcer la adversidad – Estos jóvenes uniformados son poetas de la vida y en la cotidiana existencia de los días van construyendo con dignidad, integridad y temple la empresa más sublime, cual es formar y mantener una familia, pese a todo y no obstante todo. Siento un inocultable orgullo y admiración por sus humanidades, pero el profundo respeto por ser ustedes parte de una fuerza criolla centinela de la Patria, de una Nación, de una Sociedad cuyos cimientos han sido, son y serán : DIOS, PATRIA y HOGAR – Este Ciudadano los bendice y les desea una hermosa vida.

  6. AMIGA QUERIDA UN PLACER HABER COMPARTIDO CON VOS NUESTRA PRIMERA MISION ONU. RECUERDO COMO VOS EL DIA DE LA TERRIBLE NOTICIA. HOY POR SUERTE EN UN MEJOR MOMENTO DE ARIEL Y TUYO DEMOSTRANDO FORTALEZA SIEMPRE Y DEMOSTRANDO QUE SIEMPRE ES POSIBLE TODO CON AMOR. TE MANDO UN ABRAZO GRANDE Y SIEMPRE CON VOS

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