Buen Salto!!!

Este es un relato solo para especialistas y gente que conoce el tema, copiado de un comentario de un Comandante Mayor ya retirado. No es una crítica contra nadie, sino tan solo una enseñanza que siempre está vigente sobre una situación que se repite con cierta frecuencia. Muchas veces, quizás por entusiastas con lo que hacemos, creemos que fue la perfección y que, con nuestra acción, marcamos la historia. Sin embargo, ignoramos que muchas décadas atrás, otros hicieron lo mismo, con menos recursos y lograron grandes resultados.

La antigüedad se respeta

Hace algunos años leía entre mis lecturas favoritas la famosa revista mensual «Selecciones del Readers Digest» y en una de sus secciones están las anécdotas militares. Me llamó la atención el artículo porque describía una escena ocurrida en el Aniversario de la 82° División Aerotransportada (Airborne) del Ejército norteamericano. La situación era más o menos así:

Se celebraban los 60 años de la 82nd División, año 1977 más o menos. Llegaban los invitados al Fuerte Bragg en Carolina del Norte, muchachos en actividad y muchos retirados, entre ellos algunos Veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Luego de la cena, se rompió el protocolo y todos hicieron pequeños círculos entre compañeros de Promoción y uno que otro incluido en el ruedo socializando entre ellos.

Tragos iban, tragos venían y un pequeño grupo comenzó a presumir de la cantidad de saltos que ostentaban, tratando de minimizar al camarada de turno. De pronto, un venerable anciano, con tan solo su ala de paracaidista en el pecho, pasa y los fornidos «Paracaidistas» jóvenes lo invitan al grupo para hacerle una pregunta:

– Mire, aquí estamos discutiendo cuántos saltos tenemos cada uno en los entrenamientos, tanto de básico, como en caída libre. La mayoría pasamos la centena y como lo hemos visto con sus «alitas” en el pecho, queremos saber cuántos saltos tiene usted?

El caballero de cabello plateado y algo rengo al caminar les responde:

– Yo tengo sólo 5 saltos

Los muchachos soltaron una risa no muy disimulada y antes que sigan, el abuelo les dice:

– Tengo solo 5 saltos , pero saben cuáles? 4 saltos fueron de entrenamiento y graduación, porque no había tiempo. El quinto salto fue sobre Normandía.

Los soldados se quedaron en absoluto silencio, bajando la cabeza y uno de ellos ordenó:

– Saludo Uno!!!

Cabe recordar que el salto que hizo el veterano sobre Normandía, o más comúnmente conocido como el día “D” (Francia), fue un salto masivo de más de 24 mil soldados aliados, que tenían que aterrizar sobre y detrás de las líneas enemigas (Ejército Nazi), para asegurar que el gran desembarco anfibio tuviera el éxito que tuvo.

Hubo muchas bajas entre los paracaidistas americanos. Caían sobre tierras inundadas, campos minados, repletos de estacas. Muchos fueron arrojados antes o después de la zona prevista, a muchos kilómetros del objetivo y algunos ni siquiera les daban tiempo a aperturar sus paracaídas por lo bajo del vuelo de los aviones y el ametrallamiento. Muchos simplemente murieron envueltos en llamas antes de saltar o llegar a tierra.

Ese honorable veterano y sus 5 saltos, valían más que todos los que presumían esos modernos soldados, con decenas de saltos y muchas especializaciones.

Enseñanza: No juzgues o menosprecies a un militar o un Gendarme en retiro, por su aspecto, su silencio o por el hecho de no portar uniforme. Ese Veterano puede ser tan Sabio, Guerrero o tan Valiente como tú. Ante la antigüedad, solo calla y escucha. Quizás un día vivas un poco de esas inimaginables experiencias.

Saludos para los Retirados de todas las Fuerzas!!!

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