NADADORES RESCATISTAS: Los Guardianes del Mar argentino

Muchos de nuestros lectores se habrán sentido atrapados al mirar “Guardianes de Alta Mar”, una épica película norteamericana que narra la vida del Suboficial Mayor Ben Randall,  experimentado rescatista de la Guardia Costera que es una fuerza equivalente a nuestra Prefectura Naval. Único sobreviviente de un accidente durante una tormenta, Randall fue asignado como Instructor en una escuela de nadadores,  donde se ejecutaba un programa de entrenamiento de elite para formar nadadores rescatistas. Ese programa formó a miles de rescatistas de los EEUU y de todo el mundo, con un Protocolo de Acción único y universal.

Sin embargo, quizás pocos sepan que nuestra Prefectura Naval Argentina tiene un cuerpo similar. Integran el Servicio de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental y quizás sean los tripulantes de los barcos pesqueros de nuestro mar,  quienes más los conocen. Esos rescatistas son los responsables de buscarlos cuando los necesitan, ya sea porque sus barcos están en peligro o porque alguna súbita enfermedad o accidente a bordo así lo amerita.

En esos casos, las inclemencias del tiempo, los problemas personales, las exigencias del servicio, los peligros  que esconden las aguas ó la fuerte presión de una tarea que siempre es riesgosa, no son impedimentos para el grupo de nadadores de rescate de la Prefectura. A la hora de salvar una vida, aunque sea a costa de poner en peligro la propia, estos hombres, entrenados por la institución, se transforman en verdaderos héroes anónimos. Muy pocas veces ocupan las tapas de los diarios, pero el mayor reconocimiento es, para ellos, cumplir con la misión de poner a salvo la vida de la víctima.

En esta nota, rescatada del Boletín Informativo de Prensa de la PNA,   les contamos sintéticamente cómo trabajan,  se entrenan y qué sienten esos prefecturianos, que con traje de neoprene enorgullecen a la institución en cada rescate que hacen en nuestros mares o ríos.

A pura acción

Es un día cualquiera en la zona de Mar del Plata: tres navegantes, que habían zarpado desde Cabo Corrientes a pescar, a bordo de un semirrígido, no regresaron a la costa y nada se sabe de ellos. Hay malas condiciones  meteorológicas, viento fuerte, niebla y oleaje intenso. Los tres pescadores están desaparecidos. El escenario parece preparado para la tragedia. Sin embargo, la Prefectura se pone en acción. De inmediato se coordina el operativo de búsqueda. Dos guardacostas y un helicóptero con nadadores de rescate se dirigen a la zona de la emergencia. El rastrillaje da sus primeros resultados y los navegantes son divisados por el helicóptero, a unos 28 kilómetros mar adentro. Desde el aire se los ve sujetos a la embarcación, en el agua, a la deriva. Allí comienza la etapa más tensa y dramática. El helicóptero de Prefectura se ubica sobre las víctimas con mucha dificultad, a causa del temporal. Rápidamente, el nadador de rescate se tira al mar desde la aeronave, cuyo personal, también tiene una función central para el éxito de la operación. “En ese momento, el nadador de rescate sólo piensa en la misión”.

Llegar hasta la víctima, tratar de calmarla y sobre todo transmitirle la seguridad de que vamos a rescatarla con vida, es nuestro primer objetivo”, cuenta un avezado instructor de la Escuela Superior de Salvamento y Buceo, el Ayudante Principal Luis Almirón. Los movimientos del nadador de rescate tienen que ser suaves pero firmes, exactos, anatómicos y precisos.

Hay básicamente tres técnicas para cada situación de rescate:

La observación (captar la escena rápidamente),

La aproximación a la víctima (saber cómo ingresar al agua)

Las tomas y zafaduras (de acuerdo a la reacción de la persona a rescatar).

Aquí se emplean movimientos similares a las de las artes marciales y la defensa personal. La preparación psicológica del nadador es un aspecto importantísimo para la misión. “Antes de tirarse al agua no hay que pensar en nada que no sea el rescate. Hay que estar vacío de pensamientos, para recibir la nueva información y estar  dispuesto, si fuera necesario, a dejar la vida en el rescate. En nosotros debe primar lo racional y operativo”, comenta el veterano instructor. Una vez en contacto con la persona en emergencia, el trabajo en equipo con el personal del helicóptero, pasa a un primer plano.

El mecánico de la aeronave, en permanente diálogo con el piloto, comanda el descenso de la canasta sanitaria. Luego, el nadador coloca a la víctima, con sumo cuidado, para izarla al helicóptero. Así se completa la misión. “Esta es nuestra mayor satisfacción como prefecturianos y como nadadores de rescate. Salvar una vida es una sensación indescriptible y maravillosa. Uno siente que toda la carrera y, más aún la propia vida, encuentra un sentido”, subraya Almirón. “Soy un convencido de que las cosas hechas con pasión salen bien. Y aquí trabajamos con mucho profesionalismo y también con muchísima pasión por lo que hacemos”.

ESCUELA NACIONAL SUPERIOR DE SALVAMENTO Y BUCEO DE LA PREFECTURA

Los Cursos de Nadadores de Rescate se dictan en la Escuela Nacional Superior de Salvamento y Buceo de la Prefectura. Allí se entrenan sus propios hombres y se ofrecen cursos a la comunidad y a instituciones civiles y militares que lo requieran. El curso de nadador de rescate brinda conocimientos para la aplicación de técnicas básicas de rescate de personas en el agua, su recuperación y atención primaria, hasta la intervención de un profesional médico. Estas técnicas se complementan con la utilización de equipamiento de seguridad específico. El curso se relaciona con las Técnicas Básicas de Rescate, Acuatización y Práctica del Rescate, Anatomía-Fisiología, Primeros Auxilios, Educación Física y Acuatización.

 

El curso de nadador de rescate tiene una duración de tres meses. El personal que lo realiza es entrenado para responder ante situaciones de emergencia, como personas caídas a las aguas o la asistencia y recuperación de náufragos en acaecimientos de la navegación. Además, la Prefectura cuenta con un servicio de guardia de nadadores de rescate para brindar una respuesta inmediata ante una emergencia.

 

Tras leer una nota sobre un rescate, sea en la montaña, mar o edificio, sepa que detrás de esa noticia hay un grupo de profesionales argentinos, de distintas fuerzas, edad o sexo, que realizan esa actividad con pasión y orgullo. Su objetivo es salvar vidas, que un día podría ser la suya

11 Comentarios en “NADADORES RESCATISTAS: Los Guardianes del Mar argentino”

  1. Buenas noches! Me dirijo a uds con el fin de pedirle mas info sobre el curso de nadador de rescate, ya que me siento con disponibilidad de hacerlo dependiendo la fecha de inicio ante la capacitacion. Desde ya, muchas gracias. Benas noches. Atte: Aitor Joaquin Castillo.

    1. Estimado Señor: Sugiero que para obtener más información respecto al Curso de Nadador de Rescate, se dirija a cualquier dependencia de la Prefectura Nacional Argentina. Saludos

    1. B día. Comuníquese con alguna unidad de Prefectura o si está en Baires, visite el Edificio Guardacosta. Ellos le darán la información al respecto.
      Saludos

  2. Soy ex integrante de la fuerza y tengo el orgullo de haber realizado el curso de Nadador de Rescate en el año 93 gracias ENSS por darme tanto!

    1. Felicitaciones!!! Cuando los barcos entran al puerto en el medio de las tormentas, salen Uds, los rescatistas, a buscar a los que se quedaron!!! No cualquiera hace ese trabajo. Saludos

  3. Hola. Limite de edad 35 años?
    Yo tengo 36, es posible realizar este curso en una institución privada? O se hace algún tipo de excepciones con el límite de edad?
    Muchas gracias

  4. saludos desde Bolivia , me dirijo a sus persona con las felicitaciones de ante mano . tras la lectura de la experiencia del ardo trabajo que realizan , mi solicitud es un contacto telefónico directo . el cual me proporcione mas información de requisitos para el curso nadador de rescate . gracias .

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