Suboficial Mayor Felipe Benicio Figueredo, un ejemplo de vida y sacrificio


Felipe Benicio Figueredo es hoy Suboficial Mayor retirado de la Gendarmería Nacional Argentina. La vida lo puso en una dura prueba y puede decir que la aprobó con creces. El día 29 de febrero del año 1996 formaba parte de un grupo de Investigaciones y una Patrulla del Escuadrón 10 “Eldorado”, con quienes iban a realizar un operativo antidrogas en la zona conocida como “El Basural” de Puerto Libertad. Los hechos posteriores indicaron que fueron emboscados por los narcotraficantes, quienes sorprendieron al grupo adelantado que integraba Figueredo e hirieron a dos de los Gendarmes. En el tiroteo que se generó, Figueredo resultó gravemente herido con un impacto de bala en la columna vertebral y otro en la cara, que le quebró la mandíbula.

A raíz de sus lesiones, permaneció mucho tiempo en silla de ruedas y corrió peligro la motricidad de sus piernas. Fue condecorado por el entonces Presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem y ascendido a Suboficial Mayor como “Herido en y por Acto del Servicio”.  Tras un largo tratamiento, recuperó su salud física y mental, hasta que hoy puede moverse con independencia tanto de a pie como en su automóvil.

Durante todos estos años, vivió su vida tratando cada día de superar sus dificultades con optimismo. Tiene un hijo que es Oficial de la Fuerza y nietos, manteniendo además una intensa actividad social su barrio, en la ciudad de Eldorado, donde está radicado. Su experiencia de vida sirve para que personas en situación similares a la suya y situaciones de vida complicadas, pueden tomar su orientación para salir adelante.

Para conocer más sobre la vida de este gran Gendarme y luchador de la vida, lo entrevistamos y compartimos su experiencia con nuestros lectores.

¿DÓNDE NACIÓ Y CÓMO FUE SU INFANCIA?

Nací en la localidad de 9 de Julio, Departamento de Eldorado. Mi infancia fue en el campo y la escuela primaria la cursé en la Escuela 262 de Picada Suiza. La secundaria la realicé hasta Cuarto Año en la Escuela Agrotécnica  “Eldorado”. En el año 1975 hice el Servicio Militar Obligatorio en el Regimiento de Caballería Blindada “Coronel Brandsen” en Villaguay, provincia de Entre Ríos

¿CUÁNDO SE INCORPORÓ A LA GENDARMERÍA NACIONAL ARGENTINA Y CUÁL ES HOY SU JERARQUÍA?

Me incorporé en el Escuadrón 10 Eldorado” el 31 de diciembre de 1977 y a raíz de mis heridas, fui retirado con el grado de Suboficial Mayor.

¿CUÁLES FUERON SUS DESTINOS Y ACTIVIDADES QUE REALIZÓ?

Mis destinos fueron el Escuadrón 10 “Eldorado”, el Escuadrón 8 “Alto Uruguay”, la entonces Sección “Bernardo de Irigoyen” (actual Escuadrón 12), la Escuela de Servicios para Apoyo de Gendarmería (ESPAGEN) y nuevamente el Escuadrón 10 “Eldorado”, donde cumplió funciones en el Escuadrón Núcleo como Medio de Reunión hasta que fue herido.

¿QUÉ RECUERDA DE ESE DÍA 29 DE FEBRERO DE 1996?

Esa noche fuimos a un operativo en la zona de “El Basural”, cercano a Libertad. íbamos tres hombres al frente, adelantados y el grueso de los efectivos a unos 100 metros atrás. En un momento determinado, nos disparan y hieren al Sargento González. El tercer hombre se tira junto con él a un barranco. Yo quedé en la línea de tiro y uno de los delincuentes me dispara en la espalda. Al caer, no podía moverme. Pasaron unos quince minutos y escuché que mi compañero herido decía “que me hicieron boleta”. Pasó unos minutos más y en la oscuridad, llegó uno de los delincuentes que me disparó a quemarropa un tiro en la cabeza y me revisó los bolsillos. Después fue silencio. Por un extraño milagro, no perdí el conocimiento y puse mi pañuelo en el lugar donde sentía que salía más sangre. No me desmayé y permanecí despierto sin saber cuánto tiempo pasó.

Sentí unos gritos y voces de los Gendarmes, pero no podía responder porque tenía la quijada rota. Cuando llegaron donde estaba y vieron mi estado, dijeron que no me podían mover, pero un Suboficial Mecánico Dental que fue aspirante mío en ESPAGEN tomó la decisión de improvisar una camilla con su chaquetilla y me levantaron. Tuvieron que subir un camino muy empinado hasta llegar a un camino secundario y desde allí me llevaron al Hospital de Eldorado.

¿CUÁLES FUERON SUS PRIMERAS REACCIONES POSTERIOR AL HECHO?

Desde el Hospital de Eldorado y ante la tardanza del avión sanitario, fui llevado a Posadas en un helicóptero del Ejército Argentino. Desde Posadas, fui trasladado al Hospital Militar Central en Buenos Aires, en un avión de Prefectura.

¿CÓMO FUE EL PROCESO DE ADAPTACIÓN QUE TUVO, TRAS CONOCER LAS CONSECUENCIAS FÍSICAS DE SUS LESIONES?

Estuve siete meses internado en el Hospital Militar Central. Recuerdo aún a Barbarita, la asistente social de AMUGENAL que me atendía en ese lugar, hasta que regresé a Eldorado a realizar el largo tratamiento de rehabilitación.

¿QUÉ ASPECTOS POSITIVOS Y NEGATIVOS RESCATA DE TODO ESTE PROCESO?

La vida continúa. Llegaron los nietos y eso me dio nuevas energías para disfrutar de esta oportunidad que Dios me dio y que lo disfruto a pleno. Para eso, siempre trato de estar bien física y espiritualmente.

EN CASOS COMO EL SUYO, HAY COSAS QUE SON INSUFICIENTES. ¿QUÉ LE GUSTARÍA CORREGIR PARA MEJORAR SU SITUACIÓN HOY?

Como Gendarme, pienso que podría haber equipos médicos más avanzados en los Escuadrones, en especial para atender casos como el mío y de otros camaradas que pasaron por experiencias similares.

Su forma de enfrentar la vida es un ejemplo para muchos que, ante la situación de un problema, bajan los brazos. En mi profesión tuve muchas alegrías. No tengo nada que reclamar. A veces, hay camaradas que si sos retirado, ya fuiste y no te facilitan ningún trámite, pero afortunadamente son los menos.

¿QUÉ OTRA COSA LE GUSTARÍA AGREGAR?

Como anécdotas, quiero agregar dos situaciones: en 1996 fue el hecho en el que me hirieron. Durante mucho tiempo, en el ámbito civil hablé de un “accidente” porque si decía “tiroteo”, las personas e incluso los pasajeros de los aviones cuando era trasladado, se horrorizaban. El otro tema es que yo trabajaba como medio de reunión y pocos vecinos conocían realmente mi actividad. En mi barrio yo era responsable de la Junta Vecinal.

También recuerdo que siempre pedíamos chalecos antibalas para realizar las patrullas. El Juez Federal de Eldorado siempre me decía que debía usarlo “porque algo salva eso”. Casi casualmente, después de aquel desgraciado hecho llegaron los chalecos.

 

3 Comentarios en “Suboficial Mayor Felipe Benicio Figueredo, un ejemplo de vida y sacrificio”

  1. Buenas noches. Muy buen artículo. Tuve el honor de servir con el hijo de este ejemplo de señor suboficial. Digno hijo, amable, educado y profesional.

  2. Buenas noches. Queria preguntar por la posibilidad de conseguir la crónica o mas información sobre la muerte del Auxiliar Lafuente el primer oficial de Gendarmeria muerto en la provincia de misiones en el año 1959. Fue el 1er jefe de la Seccion Bernardo de Irigoyen.

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