UNA OPINIÓN CALIFICADA SOBRE UN TEMA DE ALTA COMPLEJIDAD

En el tema reforma FF.AA será interesante conocer el “cómo”, “con qué” y “para qué”. En tanto no se conozcan los lincamientos del Plan de Transformación (y sus autores técnicos), todo lo que se diga es aventurado. Salvo advertir sobre lo que ya fracasó. Las cuestiones de criminalidad organizada y terrorismo tienen como instancia esencial a la Inteligencia. Anticipación y neutralización no sangriento. Ese es el camino. No se resuelve militarizando la respuesta.

No transformar a la Nación en un teatro de Guerra.

Lo nuevo hoy es fortalecer los sistemas de Inteligencia con urgencia. Estimo que la reforma del decreto ‘K’ era necesario. Pero ahora la prudencia y patriotismo serán imprescindibles para reformular el sistema de Defensa con relevante magnitud, tecnologías, despliegues importantes y medios.
La reforma militar NO debe:

1 – Confundir roles y capacidades de empleo según misión, protección, soberanía.

2- Avanzar en funciones policiales.

3- Subordinar policías en operaciones antiterroristas (es a la inversa).

4- No reducir al Ejército so pretexto modernización (país extenso).

5- Si no hacen Inteligencia, no puede enfrentar “nuevas amenazas” ni nada

6- Los objetivos estratégicos y su definición requieren acuerdos Ministerio de Defensa y de Seguridad.

7- No hacer reformas sin participación de los reformados.

8- No transformar a Gendarmería y a Prefectura en policías villeras.

9- No disminuir el despliegue territorial del Ejército en el Sur, donde su presencia se emplaza en el subdesarrollo regional.

10- Los apoyos logísticos a Seguridad suponen subordinar medios a fuerzas federales.

11 – No pueden reformular Defensa sin revisar Seguridad Iinterior.

12- No errar el “cómo”.

Necesitamos FF.AA. importantes y desplegadas, por una lado, junto a núcleos de alto desarrollo tecnológico en lo militar. Son magnitudes importantes. No es tiempo de reducción por desligues de fuerzas de intervención rápida. No sirven para países extensos, donde luego se requiere consolidar operaciones con presencia. El riesgo de improvisación puede transformar al Ejército en Guardia Nacional y a Gendarmería en subpolicía suburbana villera.

Sin plan estratégico, no hay cambio posible. Defensa y Seguridad requieren coordinaciones, sin dudas. Sacar Gendarmes de objetivos estratégicos es, técnicamente, una regresión. De todos modos, supongo que consultarán a las FF.AA y FF.SS., que son los que saben. Tampoco podemos seguir así.

FUENTE: Ricardo Spadaro – Abogado – Comandante General de la Gendarmería Nacional (R) – Veterano de la Guerra de Malvinas.

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